about oz
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about me? mmm, aunque estoy seguro que más de uno dirá que soy fácil, yo no lo veo así. me resulta sumamente difícil decir algo sobre mí. pero esperen, una idea me viene a la cabeza. bien dice el viejo y conocido refrán (chapulín colorado dixit): “el que mucho abarca, poco aprieta”. estoy casi seguro que quien lo dijo se refería a mi.
algo así pasa en mi cabeza, me cuesta enfocarme en una sola cosa porque instintivamente ya estoy en otra. y esto más de un dolor de cabeza nos produce (incluyo a los pobres familiares y amigos que me soportan)
bajo esta advertencia veamos un poco más de oz.
oscar enrique sánchez arroyo
lima, perú (octubre del 77)
hijo de oscar manuel y marthy, pretendido ejemplo de josé luis y juan carlos.
frustrado deportista, veamos la lista:
- seudo futbolista. dicen que algunas características y habilidades se saltan una generación. mis hijos de seguro juegan un mundial.
- olvidado tenista. de mis hazañas inspiradas en lendl o agassi (con cabello) sólo quedan las pistas de santa catalina, un viejo patio del colegio san agustín o un microscópico granito de arcilla del lawn tennis. mejor ni hablemos del rinconada porque lloro.
- engañadísimo velocista. tras descubrir que, en mi mejor victoria en las competencias del san norberto, la profesora que era juez determinó que yo llegue primero porque le simpatizaba algo más que el pobre chino sam, es decir…
- casi casi ¿futsalista? profesional. casi casi porque mi intención era ser jugador de campo, émulo de falcao. en lugar de convertir goles terminé evitándolos vestido de arquero (con esos guantes y camisetas tan horibles)
celoso alumno del san norberto (en realidad niño viejo que prefería hacer la tarea que salir a la calle, eso es regalar años carajo!) y esforzado universitario de la católica. digo esforzado porque pareciera que me querian botar. descubrí que las leyes no eran lo mio (a pesar de gustarme los trajes, las corbatas me sofocan) y derivé en periodista, profesión con la que aún peleo día tras día. finalmente, ruego al cielo poder sacarme la narrativa de la cabeza, por lo que estas líneas son mi más urgente terapia… total!
en pocas palabras, soy un viejo prematuro, intolerante a la lactosa, que se cansa todos los días de “tratar de dejar” el cigarillo
ah, y como habrán notado, odio la mayúsculas.